Mientras el Gobierno intenta sostener un discurso de orden, eficiencia y “tolerancia cero” frente a la corrupción, una serie de desplazamientos, renuncias y purgas internas sacuden al corazón del Estado. En lo que va de 2026, al menos ocho funcionarios de áreas estratégicas fueron removidos en medio de ruidos internos, denuncias de pagos irregulares y disputas de poder dentro del oficialismo libertario.
Las salidas alcanzaron a despachos sensibles como Transporte, la Unidad de Información Financiera (UIF), la Aduana, entes reguladores y empresas públicas, y reavivaron la discusión sobre una reconfiguración más profunda del gabinete, que incluiría al Ministerio de Justicia, aún comandado por Mariano Cúneo Libarona.
ENERGÍA, TRANSPORTE Y EL FACTOR CAPUTO
El jueves pasado, mientras el presidente Javier Milei se encontraba en Davos, se oficializó la salida de Carlos Casares, interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS). La decisión fue presentada como parte de la fusión con el ENRE para dar nacimiento al Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), aunque puertas adentro se señala también su vínculo con el exsecretario de Energía Eduardo Chirillo, desplazado previamente tras diferencias con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.
Poco después, Caputo ordenó una purga en el área de Transporte, luego de que se hicieran públicas denuncias por irregularidades en el reparto de subsidios a empresas de transporte privado. El funcionario removido también era cuestionado por su falta de reacción ante el crítico desempeño operativo de Flybondi, que dejó a más de 25.000 pasajeros afectados. En su reemplazo fue designado el arquitecto Fernando Herman.
Junto con estos cambios, dejaron sus cargos los titulares de Trenes Argentinos, Gerardo Boschin y Leonardo Comperatore, quienes, no obstante, continuarían dentro de la administración libertaria. También presentó su renuncia el jefe operativo de la Aduana de Ezeiza, Gustavo Mariezcurrena, tras apenas dos semanas en funciones. Aunque adujo motivos de salud, el hecho de que tanto Trenes Argentinos como la Aduana —bajo la órbita de ARCA— respondan al área de influencia del asesor presidencial Santiago Caputo, alimentó sospechas y versiones cruzadas.
UIF, LEY DE INOCENCIA FISCAL Y MÁS SALIDAS EN PUERTA
Los despachos vaciados no se limitaron a estas áreas. Tras semanas de tensiones internas y reproches por trabar la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal, impulsada por Economía, el Gobierno también desplazó a Paul Starc de la conducción de la Unidad de Información Financiera (UIF).
Tras este movimiento, en Balcarce 50 dan por descontado que habrá más salidas en Justicia, Seguridad y la SIDE, en lo que ya se interpreta como una pretemporada electoral dentro del oficialismo.
EL CASO CÚNEO LIBARONA: UN MINISTRO EN TIEMPO PRESTADO
El foco más delicado está puesto en el Ministerio de Justicia. Mariano Cúneo Libarona había anticipado en octubre pasado que dejaría su cargo tras las elecciones nacionales. Sin embargo, horas después de votar, se desdijo públicamente: “Trabajar para Javier Milei es un orgullo”, afirmó.
Desde entonces, su permanencia quedó envuelta en versiones cruzadas. En el oficialismo admiten que Karina Milei frenó su salida para evitar que Santiago Caputo concentre aún más poder, aunque en el entorno del asesor presidencial siempre lo negaron.
Pese a expresar en privado su cansancio y deseo de alejarse de la función pública, Cúneo Libarona continúa en funciones. “Se va a ir cuando lo decidamos. Esto es un Gobierno, no un grupo de autónomos”, repiten en la cúpula libertaria, donde aún persiste el enojo por haber anticipado su salida sin aval político.
LICENCIA, SUCESIÓN Y NOMBRES EN DANZA
A fines de diciembre, el ministro pidió una licencia hasta el 2 de febrero para viajar a Alemania. El gesto reavivó rumores de renuncia inminente, aunque en Casa Rosada aseguran que necesitan tiempo para encontrar un reemplazo adecuado.
El sucesor natural sería Sebastián Amerio, actual secretario de Justicia y hombre de extrema confianza de Caputo. Sin embargo, al igual que su mentor, prefiere mantener un perfil bajo. En la práctica, Amerio ya controla los resortes del ministerio, el vínculo con Comodoro Py y los accesos al poder real, lo que también lo descarta para cargos como la Corte Suprema o la Procuración.
En el ecosistema libertario también aparece el nombre de Manuel Vidal, operador político de Caputo, junto a figuras como Francisco Caputo, Nahuel Sotelo y el propio Amerio, como parte del núcleo duro que articula decisiones clave.
SEGURIDAD, MIGRACIONES Y LA SIDE: CAMBIOS ACORDADOS
Los movimientos no terminan allí. En el Ministerio de Seguridad, Patricia Bullrich acordó con Karina Milei ubicar a personas de su confianza: Pablo Walter en el RENAR y Diego Valenzuela al frente de la Agencia Nacional de Migraciones. Las designaciones también responden a proyecciones electorales para 2027, lo que no cayó del todo bien en otros sectores del oficialismo.
La SIDE tampoco quedará al margen. Se espera la salida de Diego Kravetz, actual número dos del organismo, quien se prepara para competir por la intendencia de Lanús con respaldo de sectores del poder central.
UN GOBIERNO EN RECONFIGURACIÓN
Las purgas, renuncias y desplazamientos configuran un escenario de reacomodamiento interno, donde conviven el discurso anticorrupción, las internas de poder y la necesidad de ordenar el gabinete de cara a un año electoral clave. Lejos de mostrar un esquema cerrado, el oficialismo exhibe tensiones, disputas y decisiones en tiempo real, con una certeza: los cambios no terminaron.