La cuenta regresiva hacia 2027 ya se activó en la provincia de Buenos Aires. En el PRO bonaerense conviven tensiones locales, diferencias tácticas y heridas abiertas por los acuerdos con La Libertad Avanza, pero hay un nombre que ordena la discusión: Diego Santilli.
El “Colorado” aparece hoy como el dirigente con mejor proyección para disputar la Gobernación y enfrentar al peronismo en el territorio más determinante del país. Su doble victoria legislativa —en 2021 y 2025—, su rol clave en la articulación parlamentaria del gobierno de Javier Milei y su permanencia formal en el PRO lo posicionan como puente entre dos mundos que aún buscan equilibrio.
Qué dicen los números
Distintos sondeos provinciales que circulan en despachos legislativos y municipales marcan tendencias coincidentes:
Santilli aparece con niveles de conocimiento superiores al 80% en el conurbano.
En escenarios de tercios, el PRO con Santilli oscilaría entre 26% y 32% de intención de voto.
La Libertad Avanza, compitiendo sola, retendría entre 24% y 30%.
El peronismo unificado mantiene un piso competitivo cercano al 33%-36%.
El dato clave: con voto opositor dividido, el peronismo conserva ventaja. Con frente ampliado, el escenario se vuelve de paridad técnica.
Los posibles competidores
En el PRO, nombres como Cristian Ritondo o sectores referenciados en intendentes de peso asoman, pero ninguno muestra hoy la misma densidad electoral que Santilli.
En el universo libertario podrían emerger figuras propias si la alianza no prospera. Y en el peronismo, el oficialismo provincial buscará un heredero competitivo si el actual esquema se reconfigura.
El tablero todavía está abierto, pero el tiempo juega a favor de quien ya instaló candidatura.
El dilema municipal
El PRO gobierna diez municipios bonaerenses con realidades diversas. Hay intendentes que apuestan a profundizar la alianza con LLA y otros que reclaman respeto por la territorialidad amarilla.
En distritos como Junín, Pergamino o Vicente López ya hubo señales de autonomía. La lección de 2025 fue contundente: donde el voto opositor se fragmentó, ganó el peronismo. Esa experiencia pesa.
Por eso, aun entre quienes toman distancia de acuerdos automáticos con los libertarios, hay coincidencia en algo: si Santilli es el candidato provincial, podría ordenar el esquema sin obligar a uniformidad total en lo local.
La estrategia que le conviene
Si el objetivo es ganar la Provincia, Santilli debería:
Consolidar imagen de gestor eficaz, no solo de armador político.
Profundizar perfil de “puente” entre PRO y libertarios, sin diluir identidad amarilla.
Nacionalizar logros legislativos sin quedar absorbido por la Casa Rosada.
Instalar agenda bonaerense concreta: seguridad, empleo privado, educación y alivio impositivo municipal.
Trabajar microsegmentación digital en el conurbano, donde se define la elección.
El marketing político rumbo a 2027 no será solo épica anti-kirchnerista. Será gestión tangible, orden fiscal, seguridad y presencia territorial.
La batalla real
El desafío no es solo derrotar al peronismo. Es evitar la fragmentación opositora. Sin acuerdo amplio, la matemática favorece al oficialismo provincial. Con alianza inteligente, el escenario cambia.
En el PRO lo saben. Por eso, más allá de matices, la mayoría de su dirigencia provincial repite la misma consigna en voz baja pero firme: si hay que jugar un pleno para recuperar la Provincia, el nombre es Santilli.
2027 parece lejos. En Buenos Aires, ya empezó. Y el sillón de Dardo Rocha vuelve a estar en disputa.
Ignacio Javier Pérez Platas
Es estratega en marketing político y coach de liderazgo
Enfocado en análisis social, construcción de sentido y posicionamiento en la opinión pública.
Interpretar la sociedad. Conducir el cambio.